7 TENDENCIAS MÁS CALIENTES PARA ESTA TEMPORADA
Descubre nuestra guía de exclusivos proyectos que han dominado
las colecciones primavera-verano de las marcas más influyentes
UNA NUEVA VISIÓN DEL GRUNGE
Pantalones cargo, denim envejecido, robustos combat boots y camisas de franela a cuadros: esta temporada volvemos una vez más a los años 90, pero esta vez nos enfocamos en el predominante estilo grunge de aquella época. Siguiendo la visión de las mejores casas de moda, apostamos por diseños llamativos, rebeldes y aparentemente descuidados, que evocan los icónicos looks de Kurt Cobain o Layne Staley. Las opciones son infinitas, ya que las colecciones primavera-verano no se limitaron a una sola estética rígidamente definida. Al contrario, cada firma presentó su propia interpretación de este estilo legendario, ganando así un grupo de seguidoras fieles y totalmente individualizadas.
En Givenchy, los protagonistas fueron los pantalones cargo holgados, modelos confeccionados en denim especialmente envejecido y formas utilitarias en tonos verde oliva apagado. Matthieu Blazy, en su colección para Bottega Veneta, apostó por camisas de cuadros, mientras que Blumarine y Balenciaga se centraron en las prendas inferiores: vaqueros "sucios" y descuidados y pantalones cargo de varias tallas más grandes. Diesel, además de su característico denim, presentó su propia visión del grunge a través de abrigos de cuero con efecto desgastado y siluetas estampadas en una paleta de tonos terrosos. ¿Por qué opción te decantarás esta temporada? Descubre nuestras propuestas de outfits inspirados en el estilo icónico y elige lo que más se adapte a ti.
PODER FLORAL
Podría parecer que ya se ha dicho todo sobre los estampados florales, sin embargo, las colecciones de primavera-verano demuestran que este adorado motivo primaveral adoptará una forma completamente nueva y hasta ahora poco común. Los grandes diseñadores han ido un paso más allá con los estampados florales y han presentado modelos que ya podemos considerar verdaderas obras de arte. Sin duda, el precursor de esta llamativa tendencia es Jonathan Anderson y su extraordinaria colección para Loewe. Este diseñador, conocido por sus soluciones poco convencionales, tomó como inspiración la flor de anturio, largamente olvidada, y creó formas increíblemente espectaculares. Esta planta venenosa no solo se transformó en aplicaciones tridimensionales —convirtiéndose en la estructura de tops y corsés—, sino que se volvió un elemento de vestuario de tamaño completo.
Bottega Veneta, Dries Van Noten y Acne Studios también presentaron un nuevo enfoque sobre las flores. En la casa italiana, las plantas florecen sobre combinaciones semitransparentes y en bolsos a juego, mientras que el diseñador belga las integró en las estructuras textiles de americanas, camisas, faldas y vanguardistas zapatos de tacón. El director creativo de la casa de moda escandinava, Jonny Johansson, cubrió con flores de colores vestidos transparentes ceñidos al cuerpo y transformó los cinturones para pantalones en rosas florecientes sobre sus tallos. ¿Cuál de estas propuestas refleja mejor tu estilo?
EXPERIMENTO CON LO CLÁSICO
El denim atemporal esta temporada evoluciona mucho más allá de los clásicos vaqueros o la chaqueta, imprescindible en cualquier guardarropa. Las colecciones de primavera-verano nos han confirmado que incluso las prendas más comunes, cuando adoptan nuevas características constructivas, pueden transformar por completo nuestros estilismos y elevarlos al más alto nivel de vanguardia. Un ejemplo perfecto de ello son los originales total looks en capas que desfilaron en los shows de Burberry, Chloé y Stella McCartney. Riccardo Tisci apostó por la experimentación con la forma, Gabriela Hearst decoró la tela con lazos ornamentales, mientras que la diseñadora británica reinventó los looks aparentemente clásicos con acabados deshilachados y espectaculares inserciones de piel vegana.
Su propia interpretación de esta tendencia fue presentada también por el director creativo de Givenchy, Matthew Williams. Junto a shorts y chaquetas amplios cubiertos de monogramas, se incluyeron propuestas inspiradas en el estilo grunge confeccionadas con denim deliberadamente envejecido: desde vaqueros baggy y faldas, hasta tops únicos de corsé y bolsos de hombro a juego en color. Un efecto similar, acorde con la estética rebelde de los años 90, fue logrado por Diesel. La marca italiana demostró que aún tiene mucho que decir en materia de denim, combinando este material aparentemente ordinario con tul, incorporándolo a corsés, decorándolo con flecos, mezclándolo con encaje y tiñéndolo en tonos que parecen desteñidos por el sol.
Atrévete a experimentar con lo clásico y apuesta por el denim en su versión más inesperada
DEL DORMITORIO A LA CALLE
La ropa de noche ya no sirve solo para dormir. Durante las últimas temporadas, hemos admirado en las pasarelas tejidos transparentes, de encaje y de malla; sin embargo, es precisamente en las colecciones de primavera-verano donde este fenómeno alcanza su verdadero apogeo. Los diseñadores internacionales, inspirándose en camisones de seda, enaguas semitransparentes o corsés lenceros, han llevado la moda de noche a un nivel completamente nuevo. En sus exclusivas colecciones prêt-à-porter, presentaron su faceta tanto en formas llenas de sensualidad como en construcciones delicadas de corte minimalista. Las primeras dominaron especialmente en Dolce & Gabbana, Versace y Nensi Dojaka. Las firmas italianas apostaron por siluetas tipo corsé, atrevidas y favorecedoras, mientras que la diseñadora albanesa experimentó con minivestidos, cubriéndolos tanto de encajes decorativos como de impactantes texturas de lurex.
Como contrapeso a esta faceta extravagante, destacaron los diseños transparentes y semitransparentes de Saint Laurent, Fendi y Bottega Veneta. Anthony Vaccarello, maestro de la elegancia refinada, apostó por vestidos columna perfectamente entallados, mientras Kim Jones y Matthieu Blazy presentaron propuestas transparentes inspiradas en enaguas lenceras. ¿Por cuál opción te decidirás tú?
MINIMALISMO 2.0
Utilidad, pragmatismo y una paleta de colores sobria. La simplicidad en la moda se encuentra en su mejor momento, y la continuación del minimalismo utilitario —tendencia en la temporada otoño/invierno— es la mejor prueba de ello. Como prolongación —y a menudo intensificación— del estilo adorado por las amantes de los clásicos, los diseñadores exploran nuevamente el encanto de lo atemporal en la moda y ofrecen una mirada fresca, a menudo inesperada, sobre el lujo discreto contemporáneo. En la colección primavera-verano de Bottega Veneta destacaron camisas de corte simple, americanas, así como tops y faldas que oscilan entre los matices de beige y ecru. Los modelos de lana se intercalaban con diseños confeccionados en piel, creando una visión coherente y cuidadosa de un estilo casual sofisticado para mucho más que una sola temporada. En Dries Van Noten, las siluetas con pantalones sastre como protagonistas causaron gran impresión. Nos conquistó especialmente la propuesta con americana oversize, cuyo color turquesa rompió perfectamente la formalidad del look completo.
Al reflexionar sobre la versión primaveral del minimalismo, no se puede dejar de mencionar las propuestas de Lanvin y Jil Sander. En su última colección para la casa de moda francesa, Bruno Sialelli apostó por impecables abrigos y elegantes shorts en una paleta de tonos tierra, mientras que la marca bajo la dirección de Luke y Lucie Meier se atrevió a ir mucho más allá. Junto a estilismos monocromáticos y limitados en detalles, hicieron su aparición faldas cubiertas por cascadas de plumas, tops con aberturas decorativas y vestidos que deslumbraron con acentos de lentejuelas en las caderas. ¿Quién dijo que lo clásico tiene que ser aburrido?
LOS DETALLES IMPORTAN
Si la simplicidad austera no es lo tuyo, seguro te enamorarás de los detalles llamativos como las extravagantes lentejuelas o los flecos maximalistas que acaparan todas las miradas. Los diseñadores también pensaron en este grupo de fashionistas, presentando una gama de estilismos inspirados en los locos años 80. Las lentejuelas brillantes fueron protagonistas en las pasarelas de Dolce & Gabbana, Stella McCartney, Balenciaga, Nensi Dojaka y Michael Kors. Los vestidos y tops sensuales jugaban el papel principal, aunque también aparecieron faldas de diferentes largos y pantalones desenfadados, sin olvidar los extravagantes diseños de bodies y monos. Aunque los modelos plateados captaron la mayor atención, los directores creativos no se olvidaron de los colores más trendy de la temporada, como el rojo vibrante, los atemporales tonos de azul o el adorado rosa.
En cuanto a flecos y plumas, la diversión cromática se encontraba en su apogeo. Bottega Veneta y Alexander McQueen oscilaron entre el rojo y el azul, el verde apareció en los bolsos de Victoria Beckham, y en Versace observamos tonos violáceos. Gilda Ambrosio y Giorgia Tordini, en la colección de The Attico, optaron por combinar varios colores a la vez, mientras que en Proenza Schouler protagonizaban el azul claro y los eternos tonos marrones. El dúo Jil Sander y Jacquemus presentaron una versión más suave de esta tendencia: sus diseños se adornaron con flecos en tonos crema y marfil de distintas longitudes.
Atrévete a experimentar con detalles que capturan todas las miradas
MODO INCOGNITO
Los años 80 son una fuente de inspiración relativamente importante esta temporada, ya que además de las lentejuelas y las cascadas de plumas, también regresó a la moda el elemento más candente de aquel entonces: la capucha. No se trata, ni mucho menos, del accesorio asociado a las sudaderas deportivas, sino de aquel componente icónico del legendario 'vestido con capucha', popularizado en 1986 por la musa de Azzedine Alaïa, Grace Jones. En las colecciones primavera-verano hemos podido observar el gran regreso de esta sofisticada construcción, ya que las marcas más influyentes han redescubierto el potencial que encierra y el campo ilimitado para la experimentación.
Saint Laurent, Versace y, por supuesto, Alaïa, merecen el mayor reconocimiento. Sin embargo, las casas de moda internacionales no se limitaron a un solo modelo. En las pasarelas dominaron los elegantes vestidos drapeados y los exclusivos tops, pero también hubo espacio para propuestas funcionales como los bodys. La paleta cromática deslumbró por su variedad: el negro contrastaba con el blanco, los tonos morados se mezclaban con marrones, y la guinda del pastel fue el verde lima.